“Núñez se inmiscuía en el área de Inteligencia y eso traía problemas”

NARCOTRÁFICO

“Núñez se inmiscuía en el área de Inteligencia y eso traía problemas”

El subjefe de la Policía de Entre Ríos, José Lauman, expuso las sospechas que tenía sobre la actuación del comisario inspector Mario Alberto Núñez, sospechado de brindar información y protección a los cabecillas de la banda de narcotraficantes. Admitió que tenían “diferencias” metodológicas en la forma de trabajar, pero evitó hablar de una “interna” en el interior de la Dirección de Toxicología, como lo había dicho el acusado.

paginajudicial.com

Juan Cruz Varela


El comisario inspector Mario Alberto Núñez salió mal parado de la séptima jornada de testimoniales en el que juicio que lo tiene como acusado de integrar una asociación ilícita dedicada a la venta de cocaína y marihuana en Concordia, Colón y Concepción del Uruguay, y el contrabando hacia la República Oriental del Uruguay.

Concretamente, el policía provincial está sospechado de brindar información y protección a los cabecillas de la banda, a cambio de dinero.

Los investigadores que declararon este martes ante el Tribunal Oral Federal de Paraná sustentaron sus acusaciones en tres hechos concretos: lo primero que mencionaron como sospechoso fue que cuando Núñez asumió como jefe de Operaciones de la Dirección de Toxicología envió un radiograma a las jefaturas departamentales pidiendo que le remitieran copia de todos los expedientes por delitos de narcotráfico que tramitaban en la costa del Uruguay; también les llamó la atención que en una oportunidad habría intentado impedir un allanamiento contra uno de los jefes del narcotráfico en Concordia; y en otra ocasión les habría sugerido a policías que el narcotraficante al que estaban investigando se había retirado del negocio y que su territorio lo manejaba otra persona, algo que luego terminó desmentido.

Otro elemento que pone a Núñez bajo sospecha lo aportó el subjefe de Policía de Entre Ríos, José Alejandro Lauman, en referencia a un frustrado procedimiento que se concretó en el año 2014 en la casa de Claudia Bernal, en el barrio Villa Mabel de Paraná, según dijo, a instancias de Núñez, que habría “presionado” al oficial que tenía a su cargo la investigación. “Los resultados fueron paupérrimos”, graficó Lauman, en referencia a que no se encontraron ni vestigios del cargamento que supuestamente iba a recibir la narcotráficamente. Incluso Lauman dijo haberse enterado del operativo “por los medios”, a pesar de que ocurrió en su turno a cargo de la Dirección de Toxicología.

Policía entrometido

Llamó la atención el hermetismo del tribunal respecto de la declaración de Lauman. Llegó último, pasadas las dos de la tarde, sin que su nombre se filtrara en la nómina de testigos informados al comienzo de la audiencia.

Ya en su testimonial, Lauman relató la historia de la causa, desde la interceptación de un cargamento de cocaína y marihuana que estaba por ser trasladado a Uruguay en una lancha que se aprestaba a zarpar en la costanera de Colón, en 2012; y los dos años que siguieron, en los cuales se pudo reconstruir el organigrama de la banda, determinar nombres, vínculos y roles de cada uno de los integrantes.

Según dijo, conoció los detalles de la investigación el día en que asumió al frente de la Dirección de Toxicología, el 27 de abril de 2014, dos semanas antes de que la banda fuera desarticulada en su totalidad.

En ese momento supo que uno de los investigados era Núñez, entonces director de Operaciones de la Dirección de Toxicología.

Núñez había hablado de una “interna” policial para explicar su arresto. Lauman no hizo ninguna mención a ello. Sólo relató que tenían diferencias en la forma de trabajar:
–No me gustaban algunas modalidades que tenía y se lo manifesté –declaró.

Luego fue más explícito en las discrepancias que tenían y las sospechas que dijo haber confirmado tras la detención de quien le seguía en la cadena de mando:
–A mí no me gustaba la actitud de Núñez porque se inmiscuía en el área de Inteligencia; siempre ingresaba a conversar con los oficiales que trabajaban en esa oficina y eso generaba hasta problemas administrativos. Yo, como director, me autolimitaba a ingresar –apuntó.

Otro punto sobre el que discurre la discusión respecto de la responsabilidad de Núñez es qué vehículos que utilizaba. Los cabecillas de la banda, Mario Roberto González y Javier Alejandro Caire, hablaban de alguien a quien identificaban como “el amigo Mario”, “el amigo de Paraná” o “el del Aveo blanco” y se sospecha que esa persona es Núñez.

Lauman dijo que Núñez tenía asignado un Renault Symbol de color blanco y ratificó que en la Dirección de Toxicología había dos Chevrolet Aveo blancos, uno asignado al director, Fernando Alsina, y otro para el subdirector. “No sé si el director se lo prestaba a Núñez”, dijo Lauman. “Alguna vez lo vi a Núñez desplazándose en Paraná en el Aveo, pero desconozco si viajaba a Concordia en ese vehículo”, agregó luego.

Más sospechas sobre Núñez

En el juicio también declararon otros policías provinciales que han cumplido o cumplen funciones en la Dirección de Toxicología.

Gabriel Alejandro Gatter y Néstor Darío Garzón participaron de la investigación contra una banda que operaba en Villaguay, pero que se aprovisionaba de droga en Concordia.

La pequeña organización estaba encabezada por Matías Ismael Flores, un soldado voluntario de 30 años, quien tenía como proveedor a José Metela López, sindicado como uno de los líderes del narcotráfico en Concordia.

En el año 2012, según contaron, cuando la Delegacía de Toxicología se aprestaba a realizar una serie de operativos para desarticular a la banda, se les presentó Núñez para instarlos a que no lo hicieran. “Nos pidió no hacer los allanamientos en Concordia, primero dijo que era por una orden del jefe Alsina, después que quien lo solicitaba era la fiscal (Milagros Squivo) y terminó diciéndonos que era porque lo pedía el jefe de Policía (Héctor Roberto Massuh). Le dijimos que no”, apuntó Garzón. A su turno, Gatter acotó que le llamó la atención que en el procedimiento realizado en la casa del proveedor “saliera todo negativo”. Ambos hicieron notar que Núñez participó de ese allanamiento.

También declaró Horacio Ruiz, otro policía de la Dirección de Toxicología, que se refirió a otra situación que podría comprometer a Núñez. Contó que en una oportunidad el acusado citó a Garzón para encontrarse en la Estación Norte de Concordia e intentó convencerlo de que Oscar Ramón Sampietro, a quien estaban investigando como líder de una banda dedicada a la venta de drogas al menudeo, ya no se dedicaba a ese negocio. “Núñez le repetía a Garzón que Sampietro no vendía más drogas y que le había entregado todo el negocio a Pepe Lescano. Pero nosotros sabíamos que esa persona seguía vendiendo, así que seguimos investigando y lo pudimos probar”, sentenció.

Fuente: El Diario.