Una jueza de Paraná fue denunciada por retener y agredir a su hija

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Una jueza de Paraná fue denunciada por retener y agredir a su hija

La magistrada es acusada por su cónyuge de haber agredido a su hija menor, quien terminó siendo asistida por médicos en situación de emergencia. Según pudo saber Página Judicial, el hecho fue denunciado en sede policial y las actuaciones fueron remitidas a la Justicia. Amenazas a un empleado de la Justicia y la tenencia de hijos son ingredientes de la historia que fue narrada este fin de semana en la Policía.

paginajudicial.com

Federico Malvasio
De la Redacción de Página Judicial



La primera exposición fue el sábado. Pero no alcanzó. Al día siguiente hubo otra exposición en sede policial. El abogado Andrés Engelberger denunció a su esposa, la titular del Juzgado del Trabajo Número 1 de Paraná, Viviana Murawnik, por amenazar a su hija menor de edad por teléfono con el fin de que regresara a su casa. Padre y madre viven en domicilios diferentes ya que ambos se encuentran en “trámite de separación”, según expuso el denunciante.

Según se desprende de la denuncia, a la que tuvo acceso Página Judicial, la joven llegó al domicilio de su madre acompañada de su padre para buscar ropa y luego retirarse. Pero una vez que ingresó a la casa en la que vive Murawnik “fue retenida contra su voluntad”. La adolescente habría intentado escaparse cruzándose a la casa lindante, pero la jueza se percató de la maniobra de su hija y se ubicó frente al domicilio del vecino, siempre según las declaraciones de Engelberger en sede policial. La jueza lo exhortó a que “no la dejara salir”, porque “este asunto no le compete” y, de hacerlo, “tendría problemas de índole laboral en su lugar de trabajo, ya que el mismo es empleado del Poder Judicial”, tal como quedó redactado en la exposición policial radicada el domingo en la Oficina de Sumarios, que lleva la firma del oficial subinspector Oscar Alejandro Samek.

Finalmente la joven se quedó con su madre y, según lo narrado por su padre, enseguida comenzó a ser agredida físicamente “con golpes de mano sobre su rostro y el resto del cuerpo”. La hija se lo alcanzó a decir por el portero. Instantes antes Engelberger había solicitado la intervención de personal policial. Cuando ingresaron agentes de la fuerza se encontraron con un cuadro desolador: la menor se encontraba en el piso de la cocina. Descompensación e inmovilidad, fueron los términos que utilizó el denunciante para graficar la situación. La adolescente habría sido “tomada del cuello por su madre, quien intentó sofocarla produciéndole un desvanecimiento en ese momento, siendo la causa de que debiera solicitar una ambulancia de emergencias médicas al lugar”. Sin embargo, Engelberger tomó conocimiento de lo sucedido cuando a su hija le dieron de alta en la clínica donde fue asistida.

Según se lee en el sumario, la causa fue derivada al Juzgado de Instrucción Número 3, a cargo de Alejandro Grippo, en la nota “I” Nº 182/01, con fecha del 24 de febrero. Página Judicial tomó contacto con fuentes tribunalicias, que indicaron que efectivamente el caso fue notificado, pero aún no había sido remitida la denuncia.

El día anterior

El sábado Engelberger también se había dirigido a la Policía. En rigor a la División Minoridad y Familia. Allí el abogado hizo historia de la relación que tiene con su cónyuge, con quien está en trámites de separación.

El hombre contó en sede policial, sin precisar, que “a fin de año” expuso en la Comisaría Primera que se retiraba unos días de la casa para “clarificar las ideas”. En ese entonces aún convivían.

En la denuncia del sábado Engelberger expuso que invitó a su hija menor a ir al cine en Santa Fe y cuando fue a buscarla, la madre se negó a permitirle el contacto con la joven. “Llamó por el celular a la Policía, diciendo que yo había violado una prohibición de acercamiento, desconociendo yo la existencia de denuncia alguna”, consta en la exposición policial. Ante la negación del permiso para llevarla a pasear, volvieron “las innumerables amenazas por celular” a la joven.

El caso para que sea elevado a la Justicia puede llevar hasta 20 días, si es que se pide una prórroga. Una vez elevado a sede judicial, comenzarán las actuaciones. El matrimonio tiene dos hijas menores, una de 16 años y otra de 12.